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MENSAJES CLAVE
La mastitis y la infertilidad son dos de las enfermedades más comunes y complejas de los rebaños de vacuno lechero. Ambas son multifactoriales y provocan un incremento en las tasas de reemplazo con efectos negativos en la rentabilidad de la explotación. La mastitis no sólo efecta a la producción y calidad de leche sino también al bienestar de los animales. Una serie de estudios epidemiológicos realizados hace una década indican que la mastitis clínica y subclínica tiene un impacto negativo sobre el rendimiento reproductivo de las vacas lecheras. El objetivo de este artículo es revisar las publicaciones recientes para describir los factores más importantes, como el tipo de mastitis (clínica, subclínica), probabilidad de ocurrencia de mastitis en relación a inseminación artificial (IA), tipo de patógeno involucrado (gram-positivo o gram-negativo). Además, se resumen los motivos por los que la mastitis puede afectar al rendimiento reproductivo.

 

Tipo de mastitis
La mastitis se clasifica generalmente como clínica o subclínica dependiendo del grado de inflamación de la glándula mamaria. Mientras que las mastitis subclínicas se definen por un elevado recuento de células somáticas (RCS) (por ejemplo por encima de 100.000 células/ml) las mastitis clínicas se caracterizan porque se pueden ver grumos en la leche, leche aguada, y en la ubre, hinchazón, dolor y tumefacción del cuarterón afectado.
Muchos estudios han demostrado los efectos negativos de la mastitis clínica y los días a la primera inseminación (más de 22) y los días a la concepción (más de 44 días). La mastitis clínica también puede alterar el intervalo inter estro, haciendo la detección del celo más difícil.
Más interesante aún, un elevado RCS, típica de mastitis subclínica, alrededor de la IA está asociado con una reducción significativa en la probabilidad de concepción. Si comparamos vacas no infectadas y vacas que han sido infectadas recientemente o con infección crónica alrededor del momento de la IA, observaremos que mostraron menores tasas de concepción en este último grupo (39,4 vs 32,9 y 31,5 respectivamente) (figura 1). Además, alrededor del 30% de las vacas con mastitis subclínica crónica mostraron retraso en la ovulación, bajas concentraciones de estradiol y retraso en el pico preovulatorio de LH (hormona luteinizante). Se ha demostrado que la mastitis clínica y subclínica provocan mayores pérdidas en el rendimiento reproductivo. Considerando la naturaleza de la mastitis subclínica (no obvia y solo detectable mediante testaje), su alta prevalencia (hasta 40%) y gran cantidad de efectos que provoca en la reproducción, sería necesario realizar más estudios para conocer esta interrelación.

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Momento del inicio de la mastitis y su influencia sobre la inseminación artificial
Está bien documentado que el efecto negativo de la mastitis sobre la fertilidad depende del momento en que se inicia la mastitis y se practica la IA. Sin embargo, no hay evidencias consistentes en la literatura en referencia a cuál es el periodo más susceptible. En uno de los estudios, en que la mastitis clínica se inicia entre los 14 días previos hasta 35 días posteriores a la IA, se asoció con una menor probabilidad de concepción y en otro estudio en que se analizaba el caso en que la mastitis clínica se iniciaba entre los días 0 a 7 después de la IA, se asoció a una mayor reducción aún en la probabilidad de concepción. En otro estudio se observaron menores tasas de concepción en vacas que sufrían mastitis clínica dentro del intervalo de tiempo que comprende las tres semanas previas a la inseminación, pero no así en otros momentos. Un estudio más antiguo, basado en un conjunto de 9.369 lactaciones demostró que los efectos de algunas enfermedades en la tasa de concepción al primer servicio presentaban una estrecha dependencia con el intervalo desde que se iniciaba dicho proceso. Esto fue especialmente remarcable para los casos de mastitis clínica, los cuales tuvieron un pequeño efecto en la tasa de concepción cuando sucedían antes de que se produjese la IA y sin embargo se observaba un efecto mayor (reducción > 50% en el riesgo de preñez) cuando sucedía después que se hubiera practicado la IA. Un incremento en el RCS (> 106 células/ml en 1 día de testaje) redujo la probabilidad de concepción al 23,6% cuando la infección acaecía durante los 10 días inmediatamente antes de se produjera la IA, pero no cuando ocurría más temprano. Cuando sucedía a los 30 días después de la IA, la probabilidad de concepción se reducía alrededor del 23% (figura 2). Las vacas con mastitis clínica durante los primeros 45 días de gestación tuvieron 2,7 (intervalos de confianza del 95%: 1,3 a 5,6) veces más riesgo de reabsorción durante los siguientes 90 días que las vacas que no sufrían mastitis.

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Mecanismos por los cuales la mastitis puede afectar la reproducción
Hay varios estudios sobre los mecanismos por los cuales la mastitis afecta la concepción y la viabilidad de la gestación. Si revisamos brevemente, la mastitis inducida libera mediadores de la inflamación, como citokinas, interleukinas, y prostaglandina F2ά, los cuales están involucrados en la fertilidad. Antes de la concepción, la mastitis puede interrumpir los patrones hormonales (disminuye la producción de estradiol, retrasa la liberación de hormona luteinizante) y enlentece la ovulación. Alrededor de la inseminación, la mastitis puede afectar la maduración del ovocito y la fertilización. Después de la inseminación, la mastitis puede interferir en la formación y regresión del cuerpo lúteo, secreción de progesterona, funciones endometriales y desarrollo embrionario.
Observaciones realizadas en estudios experimentales sugirieron que infusiones de endotoxinas de E. coli desencadenan una liberación prolongada de prostaglandina F2ά, que lleva a la posterior estimulación de las contracciones del músculo liso del útero y efecto luteolítico, lo cual lleva a una disminución en las concentraciones de progesterona. Curiosamente, concentraciones de cortisol en plasma, una hormona relacionada con el stress también aumentaron.

 

Tipo de patógeno
Las mastitis producidas por diferentes tipos de patógenos pueden tener efectos diferentes en la reproducción. Un método de clasificación de la mastitis clínica es mediante la tinción de los patógenos causantes y clasificándolos en gram-positivo y gram-negativo. Los signos clínicos, severidad y protocolos de tratamiento difieren de las mastitis según se trate de gram-positivo y gram-negativo. Posteriores estudios no encontraron ninguna diferencia entre las mastitis producidas por gérmenes gram-positivo y gram-negativo en sus efectos en la reproducción. Más recientemente, sin embargo, hay evidencia de que la mastitis clínica causada por patógenos gram-negativos se asocia a un mayor descenso de la probabilidad de preñez comparada con los patógenos gram-positivo.
Uno de los pocos estudios prospectivos, aleatorizados y controlados que existen investigaron la eficacia de la vacuna J5 (es decir, una vacuna contra bacterias coliformes J5) sobre la producción de leche y el rendimiento reproductivo. La probabilidad de preñez se redujo significativamente en vacas que tuvieron un caso de mastitis clínica causado por Escherichia coli (preñez 42%) o Estreptococo spp. (38%) mientras que la tasa de concepción fue del 78% en vacas sanas.
Más recientemente, un análisis retrospectivo basado en 23.695 lactaciones considerando el tipo de mastitis dio más datos sobre este tema. En general, las mastitis clínicas producidas por bacterias gram-negativas tuvieron peor repercusión en la probabilidad de concepción que las mastitis clínicas causadas por gram-positivas u otro tipo de organismos. El efecto más notorio fue una reducción del 80% asociada a una mastitis clínica por gram-negativas que tenía su inicio durante la semana posterior a la IA.

 

Limitaciones de los estudios
Basado en una evaluación minuciosa de 12 estudios, hay clara evidencia de que ambas mastitis subclínica y clínica afectan negativamente el rendimiento reproductivo en vacas lecheras. Sin embargo, la mayoría de estos estudios fueron retrospectivos y los datos fueron recogidos durante largos periodos de tiempo (hasta 7 o 11 años) sin un diseño previo en la recogida de los datos para el análisis posterior realizado. Por este motivo es cuestionable si aspectos relevantes al diseño del estudio, como definiciones de enfermedades, métodos de diagnóstico, criterio de inclusión y tratamientos fueron utilizados de forma consistente sobre periodos de tiempo tan largos. No se discutieron los efectos de los cambios realizados en el manejo o protocolos de tratamiento a lo largo de estos periodos. Además, en algunos estudios algunos animales fueron utilizados más de una vez, introduciendo así un cierto sesgo, y en estudios más antiguos los procedimientos estadísticos fueron o bien inapropiados o inadecuadamente descritos.
Por lo tanto sería necesario que se realizaran ensayos aleatorios más prospectivos y controlados para proporcionar una mayor y más sólida evidencia sobre la relación entre la mastitis y el rendimiento reproductivo (considerando cofactores plausibles, como el momento, tratamiento y la producción de leche) y sugerir medidas preventivas.

 

Sobre el autor
El profesor Dr. Wolfgang Heuwieser es actualmente el jefe de la Clínica de Reproducción Animal de la Universidad Freie de Berlín. Cursó estudios de medicina veterinaria y obtuvo su doctorado en la universidad de Hannover y ocupó una plaza de profesor visitante en la Universidad Cornell durante 4 años. En 2008, estuvo 1 año con el Grupo de Bienestar Animal de Universidad de Columbia Británica. El programa de investigación de la Universidad Freie se centra en la investigación aplicada con el objetivo clave de desarrollar recomendaciones prácticas para la gestión de la salud posparto y el bienestar animal del ganado lechero.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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