El término “bienestar animal” se ha definido de muchas maneras. En general, sin embargo, la mayoría de autores coinciden en los siguientes aspectos:

Resulta indudable que el sufrimiento de los animales es un aspecto clave de su bienestar. Por lo tanto, las situaciones que causan sufrimiento –tales como el dolor o el miedo, por ejemplo-, constituyen un problema de bienestar.

bienestar 2Es muy probable que la incapacidad para adaptarse al entorno cause sufrimiento y, por lo tanto, estudiar los parámetros que permiten cuantificar el grado de adaptación de los animales a su ambiente aporta información útil sobre su bienestar. Entre estos parámetros destacan la prevalencia de lesiones y de enfermedades multifactoriales, las consecuencias de la respuesta de estrés y la disminución de la producción.

Hay conductas naturales que son importantes en sí mismas y que, por lo tanto, el animal debería poder llevar a cabo incluso en un entorno doméstico.

Siguiendo un enfoque parecido, el Farm Animal Welfare Council (FAWC), un órgano asesor del gobierno británico en asuntos relacionados con el bienestar de los animales de granja, propuso en 1992 que el bienestar de un animal queda garantizado cuando se cumplen cinco requisitos:

 

• Ausencia de hambre y sed crónicas

• Ausencia de incomodidad física y térmica

• Ausencia de dolor, enfermedades y lesiones

• Posibilidad de mostrar una conducta normal

• Ausencia de miedo y distrés (es decir, estrés intenso o duradero que sobrepasa la capacidad de adaptación del animal


Debido a la forma en que estos requisitos se redactaron inicialmente en inglés, la propuesta del FAWC se conoce habitualmente como “principio de las cinco libertades”. Este principio constituye una aproximación práctica muy útil al estudio del bienestar animal y a su valoración en las explotaciones y durante el transporte y sacrificio de los animales de granja.

Además, ha constituido la base de muchas de las leyes de protección de los animales en la Unión Europea y en otras partes del mundo. Es necesario tener en cuenta, no obstante, que el principio de las cinco libertades no establece las condiciones mínimas aceptables, sino las condiciones ideales que garantizarían un nivel óptimo de bienestar. En la Tabla 1 se indican algunos de los principales problemas de bienestar animal en producción porcina en relación al principio de las cinco libertades.

No existe ningún parámetro que por sí solo nos permita medir el bienestar de los animales, sino que siempre deben combinarse varios indicadores, que en la práctica son de cuatro tipos principales:


• Indicadores relacionados con las instalaciones y el manejo.

• Indicadores de comportamiento, tales como estereotipias y caudofagia.

• Indicadores relacionados con la salud de los animales, especialmente la prevalencia de enfermedades multifactoriales (tales como las cojeras, las enfermedades respiratorias o las diarreas postdestete).

• Indicadores relacionados con la producción. Una disminución de la producción debe considerarse un indicador de falta de bienestar. Sin embargo, es importante tener en cuenta que una producción satisfactoria no implica necesariamente que el bienestar sea adecuado.